El peligro de negociar con delincuentes
Idéntica situación se presenta cuando un gobierno debe lidiar con diferentes tipos de delincuentes,
Ello nos lleva a la conclusión de que las últimas administraciones de La Argentina se han manejado de manera pésima en ese sentido, negociando con toda clase de grupos minúsculos, hostiles y violentos y llenándolos de concesiones, que van desde subsidios, y planes sociales hasta cargos electivos y en la función pública. No debe extrañar, entonces el alto grado de inseguridad que padece el país.
Pero no quiero que se piense que los únicos delincuentes con los que negocia el Estado Nacional son los manteros, los piqueteros, y demás.
La negociación con delincuentes está tremendamente extendida en La Argentina y ocurre a diario, aunque la mayoría de las veces no nos enteramos. Les cuento un par de casos a modo de ejemplo:
Un efectivo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (la mejor del mundo, según Eduardo Duhalde) que prestaba servicios en la Dirección Departamental de Investigación (DDI) de un distrito del Conurbano Bonaerense detuvo a un narcotraficante. El mencionado policía le exigió al narcotraficante la entrega de todo el dinero que tenía encima a cambio de dejarlo escapar.
Luego del hecho, el narco denunció al policía, por haberlo despojado del dinero. ¿Cómo terminó la historia? El policía fue trasladado (para prestar servicio) a una dependencia a muchos kilómetros de su casa (es una especie de castigo) pero hasta eso fue "suavizado" ya que le permiten "trabajar" 24 horas y descansar 3 días.
Otro caso: Una banda de policías roba un auto. La víctima tenía un amigo en en el Ejército, (abogado y del servicio de inteligencia de la fuerza). Este amigo realizo la investigación (que incluyó escuchas telefónicas y otros trabajos de inteligencia) y ayudó a atrapar a los delincuentes (o policías, es lo mismo en este y en muchos otros casos) Se realizó una reunión informal (negociación) delante del Juez interviniente. ¿Cómo terminó esta hermosa historia? El auto no pudo ser recuperado porque había sido desmantelado y vendido. Pero tuvieron que pagárselo a la víctima. Además aceptaron ser echados de la policía, a cambio de no ir presos. Seguramente con sus conocimientos y contactos seguirán "actuando" normalmente y estrán robando autos a manos llenas.
Opino que La policía y el gobierno (PEN, Poder Judicial y Legisladores) al negociar con delincuentes o tolerar esas negociaciones, se ponen en un plano de igualdad con ellos.
Deberíamos tener "tolerancia cero" con los delincuentes, pero los que tendrían que implementarla (los funcionarios del Estado Nacional) son sus socios, o en el mejor de los casos... negocian con ellos.
El peligro de negociar con delincuentes tiene dos aristas bien visibles:
Por un lado los gobernantes se rebajan a la altura de los delincuentes.
Y por el otro la delincuencia es oficializada, lo que sin dudas, alienta su proliferación en un país cuyos habitantes claman a gritos por tener seguridad.

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